Super Flex (Glucosamina + Condroitina)

Actualizado: 20 may

(Articulaciones fortalecidas)


¿Qué son la glucosamina y la condroitina?


La glucosamina, que también se llama quitosamina, es una sustancia natural que se encuentra en el revestimiento de los mariscos.


Se presenta en diferentes formas, que incluyen clorhidrato de glucosamina, N-acetilglucosamina (NAG) y sulfato de glucosamina, que es una combinación de glucosamina y sal mineral. La glucosamina también se encuentra en formas sintéticas. El cuerpo absorbe bien la glucosamina.


La condroitina puede provenir de fuentes naturales, como cartílago bovino o de tiburón, o puede producirse en un laboratorio. La condroitina también se conoce como sulfato de condroitina, ácido sulfúrico de condroitina y chonsurid. El sulfato de condroitina es una combinación de condroitina y sal mineral.


¿Para qué se usan la glucosamina y la condroitina?


La glucosamina es el suplemento ideal para aquellos deportistas preocupados en molestias relacionadas con sus articulaciones. Junto con la condroitina, estas dos sustancias participan activamente en el proceso de formación y reparación del cartílago articulatorio.


Todas las articulaciones de nuestro cuerpo son susceptibles de sufrir lesiones después de someterlas a intensas sesiones de ejercicio físico. Rodillas, hombros, tobillos, codos y muñeca.


La práctica reiterada de deporte afecta a tendones, ligamentos y cartílagos que sin el debido cuidado pueden acabar derivando en lesiones o patologías. Debemos recordar que la función del cartílago es la de acomodar las superficies óseas para amortiguar los impactos producidos por los rozamientos y movimientos de las articulaciones.


Por otra parte, el condroitín o sulfato de condroitina es otro componente de gran importancia en tejidos vertebrados. Su presencia aporta al cartílago propiedades mecánicas y elásticas, además de estar presente en otros tejidos conectivos del cuerpo como la piel, vasos sanguíneos, ligamentos y tendones.


La combinación de estas dos sustancias suponen un importante beneficio y refuerzo para los deportistas que practican actividades físicas de fondo. Dedicar muchas horas a un esfuerzo físico prolongado conlleva un excesivo desgaste en las articulaciones.


Tanto la glucosamina como la condroitina resultan efectivas por separado, aunque su combinación en suplementos deportivos aportan mayores beneficios al complementarse entre ellas.